"Y siguen, y siguen, y siguen..."
Seguir vivo durante todos estos años no fue
solución para hacerte más libre,
pues ahora sólo eres verdugo de
niños que un día te amaron,
sólo eres asesino de felices jardines
que tornas de un negro y un rojo
que sólo existen en el infierno,
solo, solo te fusilaron en vida
y solo mueres todos los días
en tu poesía, solo mueres
todos los días en los labios
de eruditos carnívoros que hora
tras hora te desmembran, solo mueres
en una poesía, que ellos
me obligan a terminar.
Jesús Murga Moreno
lunes, 16 de abril de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
Mientras Robe encuentra a su princesa
que habla con la Luna,
yo arrastro las suelas de mis zapatos desgastados
por las calles empedradas,
las cuestas eternas
que devuelven el eco ronco
de mis pasos.
Frío.
Y la caja de colores dice
que no ha hecho más que empezar.
Hielo.
Que cruje bajo mis pies
una noche de febrero.
Extraño.
Como el que sigue latiendo ahí debajo,
entre cartones de arterias,
envuelto en arapos.
Daniel González Hacha
que habla con la Luna,
yo arrastro las suelas de mis zapatos desgastados
por las calles empedradas,
las cuestas eternas
que devuelven el eco ronco
de mis pasos.
Frío.
Y la caja de colores dice
que no ha hecho más que empezar.
Hielo.
Que cruje bajo mis pies
una noche de febrero.
Extraño.
Como el que sigue latiendo ahí debajo,
entre cartones de arterias,
envuelto en arapos.
Daniel González Hacha
lunes, 23 de enero de 2012
¿Por qué amo las cosas que amo?
Cómo saberlo si entre gritos y sueños sólo
estás tú, si los bolígrafos están de huelga
y los pensamientos de largas vacaciones,
¿por qué amo las cosas que amo?
Si mis sentidos sólo deciden por donde ir
al ver tu silueta, si mis sueños son
sólo eclipse de ese sol que eres tú
y estas nubes que son tus ropajes,
¿por qué amo las cosas que amo?
Si un día eres tú quien si, quien no,
que si yo o que si tú, si otro y otro día
es esta belleza, digna de exóticas aves,
la que dicta sueños de autodidacta,
¿por qué amo las cosas que amo?
Si sólo decido por la romántica utopía
de tus labios, los mayores los de tu boca o los menores,
si sólo acabo amando la gravedad de tus ojos
y todo lo que amo es eso y la cerveza
que me acerca, o eso parece, a tí,
y cómo sé que amo la libertad
si me tienes esclavo de tus sueños,
cómo sé que amo el árbol del
conocimiento o el sueño de las luces poéticas,
si lo único que quiero son tus mejillas,
¿por qué amo las cosas que amo?
O ¿cómo saber si las acabo amando?
Si muero en tus medias o en las negras
tintas que suelta mi boca aquí en
mi oscuro cuarto, ¿cómo saber si
debo parar de escribir? si aún no sé:
¿por qué amo las cosas que amo?
Jesús Murga Moreno
Cómo saberlo si entre gritos y sueños sólo
estás tú, si los bolígrafos están de huelga
y los pensamientos de largas vacaciones,
¿por qué amo las cosas que amo?
Si mis sentidos sólo deciden por donde ir
al ver tu silueta, si mis sueños son
sólo eclipse de ese sol que eres tú
y estas nubes que son tus ropajes,
¿por qué amo las cosas que amo?
Si un día eres tú quien si, quien no,
que si yo o que si tú, si otro y otro día
es esta belleza, digna de exóticas aves,
la que dicta sueños de autodidacta,
¿por qué amo las cosas que amo?
Si sólo decido por la romántica utopía
de tus labios, los mayores los de tu boca o los menores,
si sólo acabo amando la gravedad de tus ojos
y todo lo que amo es eso y la cerveza
que me acerca, o eso parece, a tí,
y cómo sé que amo la libertad
si me tienes esclavo de tus sueños,
cómo sé que amo el árbol del
conocimiento o el sueño de las luces poéticas,
si lo único que quiero son tus mejillas,
¿por qué amo las cosas que amo?
O ¿cómo saber si las acabo amando?
Si muero en tus medias o en las negras
tintas que suelta mi boca aquí en
mi oscuro cuarto, ¿cómo saber si
debo parar de escribir? si aún no sé:
¿por qué amo las cosas que amo?
Jesús Murga Moreno
sábado, 7 de enero de 2012
No sé de que color
es el suelo que piso.
Sí sé a qué huele
el humo que respiro.
Esta noche los chinotes
del asfalto de la carretera
parecen piedras preciosas.
Los gritos de la gente,
cantos del cielo.
Qué mundo más bonito,
Qué lástima que no se pare quieto,
y que mañana cuando despierte
no me acuerde de esto.
Daniel González Hacha
es el suelo que piso.
Sí sé a qué huele
el humo que respiro.
Esta noche los chinotes
del asfalto de la carretera
parecen piedras preciosas.
Los gritos de la gente,
cantos del cielo.
Qué mundo más bonito,
Qué lástima que no se pare quieto,
y que mañana cuando despierte
no me acuerde de esto.
Daniel González Hacha
Y vuelve.
Como al final vuelven las oscuras golondrinas.
Vuelve la esperanza.
Regresa la razón de las sinrazones,
la ilusión,
las ganas,
los planes,
las tardes de café y cigarrillos.
Vuelven a colgar sus nidos
en los balcones de mi mente
las oscuras golondrinas de la libertad.
Y aquellas otras que picaban
en las ventanas de mi alma,
y que traían lo peor
y lo mejor de mí mismo,
esas… esas también volverán
quizás disfrazadas,
pero revolotearán un día juguetonas
entre las telarañas
de mi oxidado corazón.
Daniel González Hacha
Como al final vuelven las oscuras golondrinas.
Vuelve la esperanza.
Regresa la razón de las sinrazones,
la ilusión,
las ganas,
los planes,
las tardes de café y cigarrillos.
Vuelven a colgar sus nidos
en los balcones de mi mente
las oscuras golondrinas de la libertad.
Y aquellas otras que picaban
en las ventanas de mi alma,
y que traían lo peor
y lo mejor de mí mismo,
esas… esas también volverán
quizás disfrazadas,
pero revolotearán un día juguetonas
entre las telarañas
de mi oxidado corazón.
Daniel González Hacha
martes, 20 de diciembre de 2011
(Sin título)
La barba y el polvo,
olores y recuerdos,
pincha, pero ¿sabes?
Soy yo.
Y si me voy,
si sufres mas
de lo que sufrirás al marcharme
y mirarme hacerlo,
volveré,
en un suspiro,
y podrás tocarme.
Te haré feliz de nuevo.
Ahora solo soy un recuerdo.
Daniel Martín Mateos
olores y recuerdos,
pincha, pero ¿sabes?
Soy yo.
Y si me voy,
si sufres mas
de lo que sufrirás al marcharme
y mirarme hacerlo,
volveré,
en un suspiro,
y podrás tocarme.
Te haré feliz de nuevo.
Ahora solo soy un recuerdo.
Daniel Martín Mateos
miércoles, 14 de diciembre de 2011
En ningún sitio o en todos lados
Que el estímulo de unos labios cristalinos,
como espinadas rosas o de una forma
amapolada, me acabe callando
la sed o el hambre, me acabe matando,
como si fenencer no fuera una historia de una
historia aún mayor, como si fenecer fuera
sólo cosa de una espada viento en popa
en el esternón con los cañones preparados
a estribor. En ningún sitio o en todos lados,
la defunción no son sólo cajas de abeto,
ni horas de deshidratación sin sentido,
la muerte no es sólo la comida de esos
cipreses tan temidos.
Jesús Murga Moreno
como espinadas rosas o de una forma
amapolada, me acabe callando
la sed o el hambre, me acabe matando,
como si fenencer no fuera una historia de una
historia aún mayor, como si fenecer fuera
sólo cosa de una espada viento en popa
en el esternón con los cañones preparados
a estribor. En ningún sitio o en todos lados,
la defunción no son sólo cajas de abeto,
ni horas de deshidratación sin sentido,
la muerte no es sólo la comida de esos
cipreses tan temidos.
Jesús Murga Moreno
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Versos sucios
Borracho de versos
este parece ser mi sino.
Versos de amor fermentado.
Versos de vino.
Versos que fluyen
como caños desbordados.
Versos que sangra
mi corazón abnegado.
Rubén Vázquez Amos
este parece ser mi sino.
Versos de amor fermentado.
Versos de vino.
Versos que fluyen
como caños desbordados.
Versos que sangra
mi corazón abnegado.
Rubén Vázquez Amos
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